Mecanismo, riesgos y estrategias de respuesta del fenómeno de deslizamiento de cojinetes

2026/03/21 16:28


Imagínese un coche derrapando en una carretera helada: aunque los neumáticos giran, no pueden impulsar el vehículo eficazmente. Una situación similar puede ocurrir dentro de rodamientos aparentemente precisos: cuando se rompe el estado de rodadura pura que debería mantenerse entre los elementos rodantes y la pista de rodadura, y en su lugar se produce un deslizamiento relativo (es decir, un "deslizamiento"), la fiabilidad de todo el sistema se verá seriamente comprometida.

El deslizamiento suele originarse en tres condiciones de funcionamiento típicas: en primer lugar, en condiciones de alta velocidad pero carga extremadamente ligera, los elementos rodantes "flotan" debido a los efectos centrífugos, y la fuerza normal entre ellos y la pista de rodadura es insuficiente, lo que dificulta proporcionar la tracción por fricción necesaria para mantener el rodamiento; en segundo lugar, un diseño de lubricación inadecuado, como una película de aceite excesiva o un coeficiente de tracción bajo del lubricante utilizado, debilita el acoplamiento efectivo entre los elementos rodantes y la pista de rodadura; en tercer lugar, durante el arranque de emergencia, la parada de emergencia o los cambios de marcha repentinos, los elementos rodantes y la jaula pueden no sincronizarse debido a la respuesta de inercia, lo que da como resultado una relación de movimiento desordenada.

Una vez que se produce el deslizamiento, no deben subestimarse las consecuencias. La manifestación más directa es el roce o incluso la adhesión: la fricción por deslizamiento genera altas temperaturas localizadas, lo que provoca que microáreas de la superficie metálica se fundan y se vuelvan a romper, causando daños irreversibles. Además, los impactos anormales pueden acelerar la fatiga e incluso la fractura del marco de sujeción, a la vez que generan vibraciones y ruido significativos, afectando gravemente el correcto funcionamiento del equipo.

Para mitigar estos riesgos, se adoptan diversas medidas de ingeniería: primero, se garantiza que el rodamiento pueda soportar una carga mínima no inferior a la recomendada por el fabricante para mantener la tensión de contacto necesaria; segundo, se optimiza la estructura de la jaula, por ejemplo, reduciendo la holgura entre los alojamientos, utilizando métodos de guiado del anillo exterior o interior, para mejorar la capacidad de control dinámico de los elementos rodantes; además, la selección de lubricantes con altas características de tracción mejora la capacidad de agarre de la interfaz de rodadura. En particular, para los rodamientos de rodillos cilíndricos, se debe prestar especial atención a la fricción de deslizamiento entre la cara frontal del rodillo y la brida, ya que esta zona suele convertirse en un punto de concentración de calor, lo que requiere una gestión eficaz mediante un diseño preciso del contorno geométrico de la brida y una lubricación localizada reforzada.

En resumen, evitar el deslizamiento de los cojinetes no es solo un detalle técnico para evitar fallos, sino también la clave para garantizar un funcionamiento eficiente, silencioso y duradero de la maquinaria rotativa.